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Los viajes de incentivo, ese gran desconocido

No muchas personas fuera del sector conocen y entienden lo que supone y significa en todos los aspectos un viaje de incentivo. Especialmente porque es una práctica desconocida o apenas trabajada por parte de muchas empresas, que ignoran los beneficios que aporta esta iniciativa. Sin embargo, para aquellos que sí recurren a ella, resulta una de las fórmulas más eficaces para fomentar las relaciones personales entre empleados o clientes.

En primer lugar, es importante aclarar qué es un viaje de incentivo. Es sencillo. Hablamos de un viaje que una empresa organiza para motivar o premiar a los trabajadores, o para estrechar lazos con clientes y proveedores con los que se relacionan habitualmente. Acostumbrados a ritmos de trabajo frenéticos y a estar en contacto a través de los canales lógicos de comunicación en un ambiente de trabajo (email, teléfono, videoconferencias…), los encuentros fuera del ámbito laboral resultan muy estimulantes y son siempre una fuente de beneficios que se miden en capital emocional.

Por eso las empresas recurren a ellos. Se trata de una inversión cuyo principal objetivo es generar un impacto humano que aporte valor en las personas. Y el impacto se traduce en lo siguiente:

  • Son muy estimulantes para todos: clientes, proveedores y empleados. Si estás contento con la gente con la que trabajas, estos viajes te permiten demostrarles que te importan y que sitúas la exigencia del día a día al mismo nivel que su bienestar. De este modo fomentas la lealtad y creas un vínculo que va más allá de lo profesional. 
  • El verdadero valor de las empresas son siempre las personas que trabajan en ellas y un viaje de incentivo es la fórmula más eficaz para demostrar que los valores y la filosofía de tu compañía no son solo palabrería. Cuidas a tu gente porque crees en ella.
  • Son experienciales. Se idean para que los viajeros disfruten de lugares increíbles con comodidad, descubran rincones especiales, participen en actividades divertidas y se sientan mimados por la empresa a la que tanto esfuerzo y energía dedican durante todo el año. 
  • Por eso la creatividad y una perfecta organización son esenciales. Cuanto más asombrosa es la experiencia, más imborrable resulta. Generar recuerdos bonitos provocará que marquen el viaje en su calendario y esperen su llegada cada año.
  • Permiten que las personas se conozcan más y mejor. A veces resulta complicado entablar una mínima relación con compañeros de trabajo. Demasiado estrés. Puede que incluso llegues a hablar varias veces al día con una misma persona de otro departamento a la que no pones cara porque está otra oficina o en otra ciudad. O que, teniéndola cerca, tampoco haya tiempo para preguntar un “qué tal”. 
  • Y esto sucede no solo entre trabajadores, sino también entre jefes y empleados. A veces, interiorizamos tanto las jerarquías dentro de las empresas que retratamos a los directivos en nuestro imaginario como máquinas ejecutoras y exigentes, carentes de emociones y sentimientos. Los viajes de incentivo no solo favorecen fortalecer vínculos entre los empleados. También representan una magnífica oportunidad para que los jefes se presenten como personas y se rompan barreras. Al final, resulta muy positivo para todos: el trabajador humaniza al directivo y el directivo puede conocer más y mejor a sus empleados para, de este modo, saber siempre lo que quieren, anticiparse y retener el talento. El objetivo es generar una comunicación perfecta y un ambiente de trabajo distendido. 
  • Suponen un vehículo muy eficaz para transmitir los mensajes clave de las empresas en cada momento. Tanto por cuestiones puntuales (poner el foco en necesidades concretas durante los meses siguientes) como por asuntos más genéricos basados en la filosofía de la empresa.
  • En un viaje de incentivo todo cala más y mejor. Y en un momento como el que vivimos, en el que el cuidado del medioambiente se hace cada vez más necesario, es vital que tus políticas de sostenibilidad y RSC lleguen de forma clara y directa a los empleados. Se pueden hacer viajes sostenibles y demostrar que lo llevas dentro.